Saltar al contenido
Matriarcado NoticiasMatriarcado Noticias
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Economía

Siete de cada diez familias argentinas no llegan al día 20 del mes con sus ingresos, según Zentrix

Un relevamiento privado confirma que el crédito se volvió una herramienta de subsistencia: alimentos, salud y servicios concentran el 76% de los motivos de endeudamiento, mientras los salarios pierden contra la inflación para más del 80% de los consultados.

CW
Carla WainsteinEconomía · · lectura 3 min
Siete de cada diez familias argentinas no llegan al día 20 del mes con sus ingresos, según Zentrix

El INDEC viene difundiendo indicadores de distribución del ingreso y pobreza que muestran un cuadro estructural, y el Monitor de Opinión Pública de Zentrix correspondiente a agosto aporta una fotografía complementaria desde el lado de los hogares: para dos de cada tres personas consultadas, los ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 del mes. Dentro de ese universo, un 24% señaló que el dinero se termina a más tardar el día 10, un dato que describe con precisión el vértigo financiero que atraviesa a buena parte de la población.

Vamos a los números. La encuesta, realizada entre el 25 y el 31 de agosto sobre 1.466 respuestas válidas con muestra ajustada al último padrón electoral, muestra diferencias marcadas por nivel socioeconómico y por edad. Entre las personas de clase baja, el 87,6% declaró que sus ingresos se agotan antes del día 20; en la clase alta, esa proporción se reduce al 7,3%. Cuando se analiza por género y tramo etario, el contraste se repite: el 83,3% de los consultados de entre 18 y 39 años no logra superar esa fecha con sus ingresos, frente al 60,3% de los mayores de 60 años. La brecha entre jóvenes y adultos mayores, de 23 puntos porcentuales, evidencia que el ajuste del presupuesto recae con más fuerza sobre los hogares en edad laboral temprana.

El crédito como puente, no como inversión

Alrededor de seis de cada diez encuestados habían contraído deudas durante los seis meses anteriores, y el destino de ese financiamiento deja poco margen a la planificación. Entre quienes se endeudaron, el 55,6% lo hizo para costear alimentación y salud, y otro 20,4% recurrió a préstamos o financiamiento para abonar tarifas y servicios. Sumados, esos rubros básicos representaron el 76% de los motivos de endeudamiento, una proporción que vuelve al crédito una herramienta de subsistencia más que de consumo.

La composición de la deuda también se desagrega por estrato social. En la clase baja, alimentos, salud, tarifas y servicios concentraron más del 85% de los motivos para tomar deuda. En la clase alta, en cambio, ese mismo agrupamiento quedó por debajo del 60%, con una distribución más pareja entre necesidades básicas y la adquisición de bienes durables, un comportamiento que aproxima al endeudamiento al de una decisión de inversión y no de emergencia.

  • Clase baja: 87,6% agota ingresos antes del día 20; clase alta: 7,3%.
  • Jóvenes de 18 a 39 años: 83,3% no superan el día 20; mayores de 60: 60,3%.
  • Motivos de endeudamiento: 55,6% alimentación y salud; 20,4% tarifas y servicios.
  • Clase baja: más del 85% de la deuda se destina a gastos básicos; clase alta: menos del 60%.
  • 81,2% considera que su sueldo no le gana a la inflación.
  • Percepción positiva de la economía personal: subió del 27,2% en julio al 29,8% en agosto.

El deterioro salarial aparece como una preocupación extendida. El 81,2% de los participantes considera que su remuneración no le gana a la inflación, y los ingresos y sueldos fueron mencionados como preocupación central por el 50,1% de los consultados, mientras el desempleo alcanzó al 40,9%. Aun con ese cuadro, la valoración positiva de la economía personal mostró una leve mejora: pasó del 27,2% en julio al 29,8% en agosto, un avance de 2,6 puntos que no alcanza para modificar la tendencia general.

Para un hogar promedio, el cuadro que dibuja Zentrix implica que la mayor parte del mes se transita con ingresos negativos en términos reales: el dinero se termina antes de que llegue el siguiente sueldo, y lo que falta se cubre con deuda destinada, en su mayoría, a comer y pagar servicios. La diferencia entre clases y entre generaciones, lejos de ser anecdótica, marca quién puede elegir endeudarse y quién simplemente no tiene otra opción. La mejora en la percepción, en ese marco, luce más como un ajuste de expectativas que como una recuperación efectiva del poder adquisitivo.

CW

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo