Mario Boskis: "Tener un propósito y vínculos cercanos puede hacer más larga y mejor la vejez"
El cardiólogo insistió en la importancia de sostener actividades, amistades y contacto con la familia como factores que favorecen la longevidad, y al mismo tiempo recordó los recaudos para evitar infecciones respiratorias durante el invierno.
Llegué a la consulta del doctor Mario Boskis en una mañana fría de Buenos Aires, cuando el termómetro todavía peleaba con la escarcha y la ciudad empezaba a desperezarse entre mates y bufandas. Lo encontré con la misma energía de siempre, dispuesto a charlar sobre un tema que le interesa profundamente: cómo vivir más y mejor durante la vejez. Para el cardiólogo, la longevidad no se entiende sin dos palabras que repite hasta el cansancio: propósito y vínculos.
Boskis fue claro desde el arranque. Según explicó, conservar amistades, mantener la comunicación con los hijos y los nietos, y seguir haciendo aquello que a uno le gusta son pilares que pueden inclinar la balanza hacia una vida más larga. Remitió incluso a un concepto oriental, el ikigai, esa idea de tener una razón para levantarse cada mañana que ayuda a sostener el ánimo y, con él, la salud. La edad, advirtió, no puede ser motivo para encerrarse en casa ni para abandonar las actividades que dan sentido al día a día.
Los recaudos del invierno
El especialista, sin embargo, fue tajante en otro punto: una vida activa no significa bajar la guardia frente a los virus que circulan en los meses fríos. Recordó que en invierno las personas comparten más tiempo en ambientes cerrados y que, si alguien está cursando una infección, las posibilidades de contagio aumentan. Por eso insistió en una serie de cuidados sencillos que pueden marcar la diferencia.
- Usar barbijo ante cualquier síntoma respiratorio para proteger a los demás.
- Lavarse las manos al llegar a casa, al trabajo y antes de comer, ya que los virus se transmiten también por contacto con superficies.
- Consultar al médico de cabecera sobre las vacunas disponibles, ya que la gripe, la neumonía y el virus sincicial respiratorio son los principales riesgos para los adultos mayores.
- Tener en cuenta que el frío, por sí solo, no causa infecciones: lo que hace es reducir el movimiento de unas pequeñas estructuras llamadas cilias, que ayudan a limpiar las vías respiratorias, y eso facilita la llegada de los virus.
Para Boskis, la consulta con el profesional de cabecera resulta clave, porque es quien conoce los antecedentes y los factores de riesgo de cada paciente y puede indicar qué vacunas corresponde aplicarse en cada caso. Esa mirada personalizada, sostuvo, es la que permite disfrutar de los encuentros sin exponerse innecesariamente.
El motor de la vida social
Cuando le pregunté qué actividades o encuentros ayudan a sostener los vínculos en esta etapa, el cardiólogo sonrió antes de responder. Mencionó desde un club de barrio hasta un grupo de teatro, pasando por las reuniones familiares de los domingos, las caminatas por la plaza con amigos de toda la vida o las clases de tango a las que muchos adultos mayores se suman con una energía envidiable. Lo importante, insistió, es que cada uno encuentre aquello que lo motiva y lo mantenga conectado con los demás, porque el aislamiento es uno de los enemigos silenciosos de la vejez.
“La edad por sí sola no debería llevar a abandonar aquello que genera bienestar. Mientras el cuerpo lo permita, hay que seguir saliendo, encontrándose con otros y manteniendo los lazos que nos sostienen.”Mario Boskis, cardiólogo
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