Saltar al contenido
Matriarcado NoticiasMatriarcado Noticias
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.542,50 +0,18%Riesgo país 648 pb +4,18%
VIE, 16 OCT 2026
Vida

Cansancio que no se va: por qué una psicóloga británica pide mirar también el plato y la almohada antes de medicar

La especialista Kimberley Wilson cruzó dos mundos que suelen ir por separado: la consulta psicológica y la evaluación nutricional. En su experiencia, atender solo una de las dos puntas suele dejar a las personas a mitad de camino.

LM
Lucía MamaníSociedad y derechos · · lectura 3 min
Cansancio que no se va: por qué una psicóloga británica pide mirar también el plato y la almohada antes de medicar

Son las ocho y media de la mañana cuando me siento frente a la pantalla para leer lo que Kimberley Wilson viene repitiendo hace rato en distintos foros del Reino Unido y que ahora empieza a circular con más fuerza en medios de habla hispana: que un cuadro de cansancio que no se va, una apatía que se instala o un ánimo por el piso no siempre se explican solo con lo que se siente o se piensa, sino también con lo que se come, con cómo se duerme y con cuánta agitación o quietud atraviesa el cuerpo. Lo primero que aclara la psicóloga, formada en Oxford y con una trayectoria que incluye el sistema carcelario británico, es que incorporar la evaluación nutricional a la consulta de salud mental no significa reemplazar la terapia ni los medicamentos, sino ampliar la lupa.

La propuesta, en sus propias palabras, es bien concreta. Cuando una persona llega relatando fatiga persistente, problemas de concentración o una tristeza que cuesta sacudirse, Wilson sugiere que el profesional indague también sobre la alimentación, la calidad del sueño, el nivel de movimiento y los antecedentes de carencias, además de los duelos, los traumas y las situaciones de estrés que se preguntan de manera habitual. Esa mirada integral, sostiene la especialista, sirve para entender qué factores están empujando en cada caso y para decidir con más información qué hacer.

Nutrientes que el cerebro necesita para funcionar

Entre los nutrientes que la psicóloga menciona como relevantes para el funcionamiento cerebral figuran las vitaminas B3 y B12, el zinc, el selenio y los omega-3, que se consiguen sobre todo en los pescados azules. Wilson fue categórica al aclarar que la insuficiencia de cualquiera de estos componentes no determina por sí misma la aparición de un trastorno mental, pero sí puede empeorar síntomas como el cansancio, la irritabilidad o el bajo estado de ánimo. En otras palabras, una carencia no explica un diagnóstico, pero puede ser una pieza del rompecabezas.

El plato y la cárcel, dos escenarios que la marcaron

La experiencia que terminó de convencerla llegó mientras trabajaba en la prisión de mujeres de Holloway, en Londres. Ahí, Kimberley, como le dicen sus colegas más cercanos, empezó a notar que muchas internas presentaban dificultades para regular sus emociones que parecían estar atadas a déficits nutricionales prolongados. La observación la llevó a revisar ensayos clínicos aleatorizados realizados en cárceles, donde la administración de micronutrientes se asoció con una disminución de episodios de violencia. Aun así, la psicóloga advierte que esa correlación no permite reducir la conducta de una persona a lo que come.

  • Pescados azules como sardina, salmón y caballa, al menos una vez por semana, por su aporte de omega-3.
  • Consulta con un profesional de salud para evaluar suplementación en dietas vegetarianas o veganas.
  • Revisión del sueño, el nivel de actividad física, el consumo de sustancias, los conflictos personales y el estrés laboral.
  • Paciencia: los cambios de hábitos pueden tardar meses en notarse en el ánimo y la energía.
  • Derivación a terapia especializada o a medicación cuando el cuadro lo requiera, sin postergar esas herramientas.
“El objetivo es identificar qué factores intervienen en cada caso y orientar las intervenciones; una persona con experiencias traumáticas puede necesitar terapia especializada, mientras que alguien con anemia o una alimentación muy restrictiva podría mejorar parte de sus síntomas al corregir una carencia concreta.”Kimberley Wilson, psicóloga

Lo que la especialista busca dejar instalado es una idea tan simple como difícil de aplicar: la salud mental no se atiende en un solo frente. La psicoterapia, la medicación cuando hace falta, una alimentación que cubra los nutrientes clave, un descanso reparador y el movimiento forman parte de un mismo cuidado, y desatender alguno puede dejar a la persona atascada en el resto. La advertencia final, esa que me llevo de la lectura y que seguramente también te llevás vos, es que los cambios de hábitos tardan meses en notarse y que la constancia vale más que el entusiasmo de la primera semana.

LM
Lucía MamaníSociedad y derechos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo