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VIE, 16 OCT 2026
Turismo

A 40 kilómetros de El Soberbio, una reserva privada articula turismo, conservación y restauración de la selva paranaense

La reserva Margay, instalada sobre el arroyo Paraíso en el corazón de Misiones, ofrece cuatro cabañas, senderos autoguiados, navegación en kayak y un vivero que produce hasta 200.000 plantines por año. La propuesta, que se recomienda para una estadía de dos a tres días, se inscribe en el área de amortiguación de la Reserva de Biosfera Yabotí, donde se custodian 253.000 hectáreas de monte nativo.

MB
Mar BustamanteAmbiente y territorio · · lectura 4 min
A 40 kilómetros de El Soberbio, una reserva privada articula turismo, conservación y restauración de la selva paranaense

Unas cuatro cabañas sobre la ribera del arroyo Paraíso, a 40 kilómetros de El Soberbio y a 290 de Iguazú, son la base operativa de la reserva privada Margay, un emprendimiento de turismo de naturaleza que combina alojamiento junto al agua, caminatas por el monte, navegación en kayak y visitas a un vivero de especies nativas, en pleno corazón de la selva paranaense misionera, donde la conservación del patrimonio natural y la restauración de áreas degradadas se entrelazan con una oferta gastronómica de identidad local y con relatos en torno al fogón sobre la cultura guaraní y la cocina en hojas de banano.

Una reserva de 65 hectáreas en el anillo de protección de Yabotí

La propiedad ocupa 65 hectáreas dentro del área de amortiguación de la Reserva de Biosfera Yabotí, un macizo que preserva 253.000 hectáreas de selva paranaense y que funciona como uno de los reservorios de biodiversidad más relevantes del corredor verde de Misiones, donde las actividades productivas conviven con zonas de monte estrictamente protegidas.

Sobre esa superficie, el emprendimiento articula turismo, producción de plantines y restauración de ambientes degradados: el vivero Kawsay produce entre 100.000 y 200.000 plantines por año de especies nativas, un volumen que se destina tanto a la recuperación de superficies afectadas por actividades productivas e incendios como al arbolado urbano, en el marco del proyecto M2 x Naturaleza, que promueve la forestación con especies chaqueñas y selváticas y la transición hacia sistemas agrícolas que integran cultivos y árboles nativos para revertir el deterioro de los suelos y de la biodiversidad.

Senderos, kayak y monitoreo de fauna con cámaras trampa

Durante la estadía, los visitantes pueden optar por senderos autoguiados por el monte o por caminatas guiadas por un guía profesional, que interpreta las características de la flora y la fauna locales, complementadas con descensos en kayak por el arroyo Paraíso, un curso de agua de aguas calmas que bordea las cabañas y que se vuelve escenario principal de la propuesta cuando el calor de febrero y marzo, los meses recomendados para la visita, se instala sobre la provincia.

El trabajo ambiental del lugar incluye el cuidado de especies emblemáticas como el palo amargo y el seguimiento de fauna mediante cámaras trampa, una herramienta clave para relevar la presencia de mamíferos medianos y grandes en el área de amortiguación de Yabotí y para reducir la presión de la caza furtiva, en una estrategia que combina la vigilancia pasiva con la producción de plantines y con la educación ambiental de quienes recorren el establecimiento.

Equipaje recomendado y experiencias nocturnas alrededor del fogón

  • Muda de ropa para mojarse durante las travesías en kayak y los cruces del arroyo.
  • Calzado de trekking con buena tracción y pantalón largo para caminar por el monte.
  • Camisa de manga larga como barrera contra insectos y ramas en la selva.
  • Abrigo nocturno, porque las temperaturas descienden de manera marcada después del atardecer.
  • Repelente de insectos, protector solar, sombrero y anteojos de sol para las horas de mayor exposición.
  • Botiquín personal y linterna para los recorridos nocturnos por los senderos del establecimiento.

Las noches en Margay se organizan alrededor del fogón, donde las conversaciones sobre la cultura guaraní se entrelazan con cenas a base de preparaciones frescas y orgánicas con identidad misionera, entre ellas el pescado cocinado en hojas de banano, una técnica ancestral que el rescate culinario del lodge incorpora como parte de la experiencia y que dialoga con el resto de la propuesta, centrada en poner en valor el monte, el agua y las comunidades que habitan la región.

En el mapa, el dato no es menor: a 40 kilómetros de El Soberbio, la reserva se emplaza en un punto estratégico del sur de Misiones, desde donde los visitantes pueden combinar la estadía con los Saltos de Moconá, otro de los atractivos naturales fuertes del corredor, y completar un recorrido que articula turismo de naturaleza, restauración ambiental y puesta en valor de la identidad guaraní en uno de los tramos mejor conservados de la selva paranaense argentina.

Hasta el cierre de esta nota, la administración del área de amortiguación de la Reserva de Biosfera Yabotí no respondió las consultas enviadas por este medio sobre los avances del proyecto M2 x Naturaleza, los indicadores de restauración de superficies afectadas por incendios y el rol de los emprendimientos privados como Margay en la estrategia provincial de conservación de la selva paranaense.

MB
Mar BustamanteAmbiente y territorio

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