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SÁB, 17 OCT 2026
Vida

Una bióloga muerta, una editora en duelo y un canto que no se apaga: la nueva novela que Claudia Piñeiro escribe sobre la amistad entre mujeres

La escritora argentina acaba de publicar El canto invisible, editada por Alfaguara, donde una editora de 64 años debe ordenar el manuscrito que dejó su amiga, una especialista en aves. La novela cruza duelo, edición y feminismo silencioso.

LM
Lucía MamaníSociedad y derechos · · lectura 4 min
Una bióloga muerta, una editora en duelo y un canto que no se apaga: la nueva novela que Claudia Piñeiro escribe sobre la amistad entre mujeres

Son las siete de la tarde de un martes cualquiera en Buenos Aires y, mientras las luces de los bares empiezan a encenderse una por una, una escritora que ya no necesita presentación vuelve a meterse en la cabeza de su lectora con un libro que no se parece a los anteriores. Claudia Piñeiro acaba de sacar El canto invisible, una novela editada por Alfaguara en la que cuenta, casi en primera persona, la historia de Julia Muntaner, una editora de 64 años que se topa con la tarea más difícil de su vida profesional y, al mismo tiempo, más íntima: ordenar y publicar el manuscrito que dejó Marina Martinelli, una bióloga que murió en un accidente de tránsito y que durante años había sido su amiga, su confidente, su referencia.

Yo me acerqué a la novela con la curiosidad de siempre, esa que tengo cada vez que sale un libro de Piñeiro, y lo primero que me llamó la atención es que acá el centro no es un crimen ni una intriga policial, sino algo más silencioso y por eso más devastador, que es lo que pasa cuando alguien con quien compartiste años termina yéndose de golpe y te deja, entre muchas otras cosas, un texto inconcluso que ahora te toca editar.

Un secreto que cambia la mirada

La Marina del libro era una de las biólogas más importantes del país, una mujer que había dedicado su vida al estudio del canto de las aves, ese universo que la mayoría de la gente apenas registra como un fondo de sonido de las mañanas en plazas y arboledas. Julia, la editora, tiene que meterse en ese manuscrito, leerlo con la cabeza fría del trabajo editorial y al mismo tiempo leerlo con el corazón hecho pedazos por la pérdida, y en ese recorrido va apareciendo información que le modifica todo lo que creía saber sobre su amiga. Ese, me parece, es el motor íntimo de la novela.

La historia combina el duelo y los vínculos de larga data con un secreto que atraviesa la relación entre las protagonistas, y pone el foco además en una tarea que el público lector casi nunca ve: la del editor, la de la persona que se sienta del otro lado del manuscrito y decide qué se queda, qué se va, qué se modifica, qué se respeta aunque duela.

Las editoras que se cruzan en el personaje de Julia

Piñeiro contó que el personaje de Julia Muntaner reúne referencias a varias editoras que la acompañaron a lo largo de su carrera, mujeres con las que ella trabajó mano a mano en distintos proyectos y a las que la historia les termina rindiendo un homenaje callado. Mencionó a Julia Saltzmann, a Julieta Obedman, a Ana Laura Pérez, a Gabriela Franco y a Magalí Etchebarne, y lo dijo con ese tono entre el agradecimiento y la sonrisa cómplice que aparece cuando una habla de gente a la que quiere de verdad.

Aves, feminismo y un glosario final

El otro costado fuerte de la novela es el de las aves y los prejuicios que todavía pesan sobre ellas, y acá aparece un dato que me dejó pensando: Piñeiro descubrió Merlin Bird ID, una aplicación para celulares que identifica especies por sus sonidos, durante una cena en Madrid, y a partir de ahí empezó a usarla para reconocer los cantos que escucha en sus propias caminatas. La herramienta la desarrollan desde el Cornell Lab of Ornithology, de la Universidad de Cornell, y a partir de eso la autora se metió de lleno en un mundo en el que todavía circulan creencias equivocadas, como la idea de que las hembras no cantan, que se cae apenas se empieza a investigar en serio.

Por eso El canto invisible incluye referencias a mujeres ornitólogas y cierra con un glosario dedicado a figuras relevantes de esa disciplina, que funciona casi como un gesto de reparación simbólica, como decir acá están las que abrieron camino, acá están sus nombres, que no se borren más.

  • Mi miedo xixi, un libro ilustrado dirigido al público infantil, publicado este mismo año.
  • La adaptación teatral de Como bestias, novela de la francesa Violaine Bérot, en la que participó.
  • La adaptación teatral de Maldición eterna a quien lea estas páginas, de Manuel Puig, otro de los proyectos que la tuvieron trabajando este año.

Lo que me llevo después de leerla y de conversar estas páginas con la autora es que El canto invisible es, por encima de todo, una novela sobre la amistad entre mujeres y sobre lo que pasa cuando una de las dos se va y deja, sin querer, una huella enorme en el aire. Como le dijo una vez Marina desde algún lado del manuscrito, hay cantos que no se apagan aunque la cantora ya no esté, y eso, justamente, es lo que esta novela viene a contarnos.

LM
Lucía MamaníSociedad y derechos

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