Tres albicelestes en la tercera ronda de Nueva York: el US Open tiene sabor argentino
Cerúndolo, Etcheverry y Navone ratificaron su gran momento y metieron al tenis nacional en los 32 mejores de Flushing Meadows por primera vez desde 2018. Uno de ellos, como mínimo, irá a cuartos.
Tres firmas argentinas en la tercera rueda del US Open, todas el mismo día, todas con argumentos. Franco Cerúndolo (25°), Tomás Etcheverry (32°) y Mariano Navone (49°) se metieron entre los 32 mejores de Flushing Meadows y, de yapa, le devolvieron al tenis nacional una postal que no se veía desde 2018, cuando Del Potro, Schwartzman y Pella habían ocupado ese mismo lote. Yo lo miro y no lo puedo creer: hace años que un Grand Slam no se nos abre así de par en par.
Cruce garantizado entre compatriotas
El cuadro, además, les hizo un guiño: Navone y Etcheverry se cruzan este viernes, no antes de las 17 hora argentina. Ya hay, entonces, un argentino seguro en cuartos de final. Mientras tanto, el Fran Cerúndolo va contra el local Taylor Fritz (10°), en un duelo parejísimo: uno y uno en el historial, la moneda en el aire. Si el de Buenos Aires lo pasa, se le abre un cuadro interesante y se, de verdad, a soñar.
El cierre de la jornada del jueves fue el de Cerúndolo, que definió su partido con el temple que lo caracteriza. Antes, el Ruso Etcheverry había cerrado el suyo con autoridad y Navone, que venía de una temporada enorme en polvo de ladrillo, se acomodó rápido al cemento neoyorquino. Los tres ganaron, los tres festejaron, los tres dejaron a la delegación con una sonrisa enorme.
Una delegación numerosa, con mayoría de despedidas tempranas
El US Open nos encontró con trece tenistas ingresados directamente al cuadro principal y nueve más que pelearon la qualy. En el cuadro femenino, Julia Riera, Jazmín Ortenzi, Luisina Giovannini y Lourdes Carlé se quedaron en la clasificación. Solana Sierra (89°) cayó en primera con Svitolina (7°), y Podoroska (327°) dio el batacazo ante Waltert pero se topó con Swiatek (9°), que la barrió 6-3 y 6-2.
Del lado masculino, la segunda ronda fue un techo: Thiago Tirante, Juan Manuel Cerúndolo, Sebastián Báez, Román Burruchaga, Camilo Ugo Carabelli, Facundo Díaz Acosta y Francisco Comesaña se despidieron en la primera. Marco Trungelliti, que había llegado a segunda, cayó ante Alexander Blockx (34°). Duele, pero también es parte del aprendizaje: este tipo de torneos se aprovechan para sumar experiencia.
El fantasma de 2018 y la cuenta pendiente
La última vez que tres argentinos coincidieron en la tercera ronda de Nueva York, Del Potro terminó siendo finalista. La Torre de Tandil pasó por encima de Verdasco, Coric e Isner, se quedó con el retiro de Nadal en semis y cayó en la definición ante Djokovic por 6-3, 7-6 y 6-3. Aquella sigue siendo la última final de Grand Slam en singles de un argentino. La mochila es pesada, lo sé, pero esta camada tiene con qué soñar.
La pregunta queda flotando: ¿puede alguno de los tres cortar la racha y llegar más lejos que sus antecesores de 2018? Yo me animo a decir que sí. El nivel de juego está, la convicción también, y el cuadro, por una vez, ayuda. Habrá que esperar al viernes para ver quién sigue y quién se vuelve. Mientras tanto, celebremos: el tenis argentino volvió a ser protagonista en un Grand Slam, y eso, en estos tiempos, no es poca cosa.
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