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SÁB, 17 OCT 2026
Entretenimiento

Pergolini rearmó el living de No preguntes por Rusia y los discos ahora rotan como en una disquería

El conductor mandó a hacer los soportes en una impresora 3D, los instaló él mismo detrás de su sillón y ya piensa en ir cambiando las tapas emisión tras emisión. Hay un laserdisc de Prince, una edición japonesa de Nirvana y un Spinetta que mira desde la fila de arriba.

AP
Ana Paula LedesmaCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Pergolini rearmó el living de No preguntes por Rusia y los discos ahora rotan como en una disquería

Lo vi entrar al estudio con la misma cara de pibe que cuando era adolescente y estaba armando el primer estante para los vinilos: la mezcla exacta de orgullo y de no querer admitir que se le escapó una sonrisa. Mario Pergolini volvió a meter mano en el fondo de No preguntes por Rusia, el programa que conduce en su sótano desde el arranque de la temporada 2026, y esta vez la innovación no pasó por una cámara nueva ni por un juego de luces, sino por una estructura con porta discos impresos en tres dimensiones que él mismo se fabricó en su casa.

La movida la contó al aire, en pleno pase con su columnista Nico Etevenaux, que fue el encargado de advertir la renovación. Etevenaux se quedó mirando el rincón donde sigue firme la figura de un Stormtrooper de Star Wars, divisó la nueva disposición de los vinilos y le preguntó de dónde había sacado esos soportes tan prolijos. Pergolini le respondió con la naturalidad de quien está acostumbrado a resolver las cosas por su cuenta: los hizo él, con una impresora 3D, para poder ir cambiando las tapas sin tener que desarmar nada cada vez que se le ocurra una rotación nueva.

De Spinetta a Nirvana, pasando por un laserdisc

La selección es un mapa musical bastante personal. En las filas de arriba, las que quedan más cerca de la cámara y de la cabeza de Pergolini, se ven dos discos que el conductor se detuvo a nombrar: Peluson of milk, de Luis Alberto Spinetta, y Fore!, de Huey Lewis & The News, un long play que los lectores de entre cuarenta y sesenta años seguramente cruzaron en alguna compilación ochentosa. Más allá aparecen títulos de Pink Floyd, Manu Chao y Babasónicos, y entre las piezas que el propio Mario señaló con orgullo hay un laserdisc de Prince y una edición japonesa de Nirvana, esas tiradas especiales que los coleccionistas de esta parte del mundo suelen conseguir a precio de oro en ferias o por encargo.

“Los vamos a ir cambiando.”Mario Pergolini, en diálogo con Nico Etevenaux al aire

Esa frase, casi al pasar, fue la confirmación de que lo que vimos no es un decorado definitivo. Pergolini dejó en claro que las tapas forman parte de una ambientación viva, que va a mutar emisión tras emisión, y que cada cambio le va a permitir subir o bajar piezas sin romper la estructura. Para él, que viene del mundo de la radio y de la televisión, la imagen del fondo nunca fue un detalle: es una manera de contar quién es y de qué se nutrió musicalmente, sin tener que decirlo con palabras.

El sótano, la guitarra y la estantería de siempre

El resto del escenario se mantiene reconocible. Siguen ahí las paredes oscuras, las luces azuladas que le dan al lugar esa onda de club nocturno porteño, la guitarra colgada, el sillón desde el que Mario conversa con sus invitados, la mesa auxiliar, la lámpara de pie y el mueble con equipos y objetos de colección. En otra pared continúa la estantería con discos compactos, que sigue siendo una invitación abierta para los de distintas generaciones, aunque la vedette de esta temporada sea la nueva pared de vinilos.

Lo que más me gusta, y se lo escuché decir entre líneas mientras acomodaba un disco y charlaba con Etevenaux, es que Pergolini no necesita grandes produções para reinventarse. Le alcanza con una impresora 3D, un rato del fin de semana y las ganas de que su sótano siga pareciéndose a la pieza de un melómano cualquiera, de esos que uno se cruza en las ferias de San Telmo o de Parque Centenario. La próxima fecha del ciclo se viene con la promesa de más rotaciones: ya hay que ir adivinando qué tapa será la próxima en ocupar ese lugar privilegiado detrás del sillón del conductor.

AP
Ana Paula LedesmaCultura y espectáculos

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