Las Yanquis van por todo: Estados Unidos dejó en el camino a España y se metió en la final del Mundial de básquet femenino
Stewart y compañía se sacaron de encima a las españolas con un último cuarto letal. Ahora las esperan las francesas, que vienen de pasar por arriba a Alemania. La definición, el domingo.
Lo de Estados Unidos fue de manual. Cuando el partido se puso bravo, aparecieron las que tienen que aparecer. Breanna Stewart tomó la lanza, Paige Bueckers apoyó desde atrás y el equipo cerró con un último cuarto de manual: defensa de hierro y puntos en el momento justo. 76-66 contra España y a la final del Mundial, como tenía que ser.
Cómo se desmoroj el partido
España arrancó como piña. Ors Fam, Conde e Iyana Martin le metieron ritmo al ataque y se llevaron el primer chico arriba por siete. Las yanquis estaban incómodas: ocho pérdidas y un escandaloso dos de nueve desde los tres. Nada que ver con la selección multicampeona que uno espera ver.
Pero de a poco apareció la jerarquía. Stewart se puso el equipo al hombro, Bueckers empezó a carburar y al descanso las norteamericanas ya ganaban 39-36. Tercer cuarto palo y palo: Conde le contestaba a Stewart, la cosa iba 58-58 y parecía que la historia se iba a definir de cualquier manera.
Entonces pasó lo que pasa siempre con este equipo: cuando más lo necesitás, te mata. Estados Unidos le bajó la persiana a su defensa, España sólo metió ocho puntos en los últimos diez minutos y Cooper junto a Jackie Young clavaron los triples que terminaron de romper el partido. La diferencia llegó a ser de diez y no se achicó más.
- Conde terminó con 17 puntos para España y fue una de las pocas que sostuvo la bandera hasta el final.
- Iyana Martin también aportó 17 y mostró por qué es una de las apuestas del futuro europeo.
- Breanna Stewart fue la goleadora del partido con 16, en su clásico rol de goleadora cuando el juego se pone áspero.
- Paige Bueckers y Howard acompañaron desde el banco con aportes claves para dar vuelta la historia.
Me quedo con una imagen: la de un equipo que sabe sufrir. España le jugó de igual a igual durante treinta minutos y mereció más. Pero las yanquis tienen algo que no se entrena: la costumbre de ganar partidos cerrados. Cuando se cierra el aro, ellas abren el juego. Esa diferencia se nota y pesa.
La final y lo que viene
El domingo se viene la final contra Francia, que viene de destrozar a Alemania por 86-64. Será la reedición de lo que pasó en los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando las yanquis se quedaron con el oro. Primera vez que estos dos seleccionados chocan por un título mundial y tiene pinta de partidoazo.
Yendo a la pregunta que me quedó dando vueltas: ¿puede España achicar la brecha? Yo creo que sí, pero falta tiempo. Conde y Martin están para cosas grandes y el equipo tiene identidad. Lo que les faltó anoche fue profundidad: cuando bajaron las URLs del primer cuarto, el banco no sostuvo. Las yanquis, en cambio, tienen a cualquiera de sus jugadoras listas para cambiar un partido. La diferencia, por ahora, sigue siendo esa.
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