La mora en los créditos golpea más a los jóvenes, aunque el grueso del dinero impago se concentra en otras franjas etarias
Un informe de la consultora Eco Go, elaborado sobre la Central de Deudores del Banco Central, contabiliza 5,52 millones de personas con atrasos y un saldo irregular de 17,98 billones de pesos al cierre de julio. La mayor proporción de incumplimientos se da entre los menores de 24 años, pero los montos más abultados corresponden a los adultos de entre 35 y 54 años.
El 38,8 por ciento de las personas menores de 24 años que mantienen algún crédito registra deudas en situación de mora, según un relevamiento de la consultora Eco Go elaborado a partir de la Central de Deudores del Banco Central. Esa proporción constituye el registro más alto entre todas las franjas etarias analizadas, lo que vuelve a poner bajo la lupa el comportamiento financiero de los segmentos más jóvenes del sistema.
El informe toma como punto de partida los datos del Banco Central de la República Argentina para el cierre de julio y contabiliza 5,52 millones de personas con alguna irregularidad en el pago de sus compromisos, sobre un universo total de 20,73 millones de deudores. En términos relativos, eso equivale al 26,6 por ciento del total. El saldo en mora asciende a 17,98 billones de pesos, cifra que representa el 18 por ciento de la deuda total del sistema financiero considerado en el relevamiento.
Vamos a los números: cómo se reparte la mora por edad
- Menores de 24 años: 38,8 por ciento de los deudores con crédito presenta irregularidades, sobre un universo de 1,25 millones de personas. El monto acumulado en mora alcanza los 0,55 billones de pesos, equivalentes al 3,1 por ciento del total.
- De 25 a 34 años: la proporción de morosos baja al 35,7 por ciento.
- De 35 a 44 años: la incidencia se reduce al 30 por ciento, pero concentra 5,55 billones de pesos en deuda irregular, el 31 por ciento del total.
- De 45 a 54 años: la proporción desciende al 24 por ciento, con 4,39 billones de pesos en mora.
La lectura combinada de esos porcentajes permite advertir un fenómeno relevante: la franja con mayor proporción de incumplimientos no es la que más dinero adeuda en términos agregados. En otras palabras, los más jóvenes se atrasan relativamente más, pero son los adultos de entre 35 y 54 años los que explican la mayor parte del saldo irregular.
Bancos y no bancos: dónde se concentran los atrasos
El relevamiento también distingue entre los distintos tipos de prestadores. Los proveedores no bancarios, categoría que incluye a las fintech y a las casas de electrodomésticos, reúnen 3,77 millones de personas con mora, mientras que los bancos contabilizan 3,08 millones. La consultora aclara que ambas cifras no se suman de manera directa, dado que un mismo individuo puede registrar compromisos incumplidos con las dos clases de entidades.
La superposición entre orígenes de financiamiento se repite cuando se observa el total de usuarios de crédito, sin distinguir entre quienes están al día y quienes presentan atrasos. Del total relevado, 7,7 millones de personas mantienen simultáneamente deudas con bancos y con entidades no bancarias, en tanto que 4,97 millones solo registran compromisos con proveedores no bancarios.
El informe añade un dato adicional que matiza la lectura: las personas identificadas como morosas acumulan, además, 6,91 billones de pesos en deudas que permanecen al día. Esa situación refleja que un mismo deudor puede estar al día con algunas entidades y en incumplimiento con otras, sin que el registro agrupe automáticamente todos sus compromisos en una sola categoría.
Qué le cambia a un hogar promedio
Para un hogar promedio, las cifras permiten dimensionar el fenómeno de la mora con mayor precisión. En primer lugar, más de uno de cada cuatro deudores del sistema presenta algún tipo de irregularidad en sus pagos, una proporción que se eleva a casi cuatro de cada diez cuando se trata de los más jóvenes. En segundo término, la mayor parte del dinero en mora no proviene del segmento con mayor cantidad relativa de morosos, sino de adultos de entre 35 y 54 años, lo que sugiere que el problema de los atrasos tiene un peso económico concentrado en hogares con mayor volumen de deuda acumulada. Por último, la coexistencia de compromisos al día y en mora dentro de un mismo hogar indica que el cumplimiento financiero rara vez es uniforme, y que las dificultades para pagar pueden convivir con pagos regulares a otros acreedores.
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