Saltar al contenido
Matriarcado NoticiasMatriarcado Noticias
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Vida

Joshua Slocum, el hombre que le dio la vuelta al mundo solo en un balandro podrío y desapareció sin dejar rastros

En 1898 se convirtió en el primer navegante solitario en circunnavegar el planeta a bordo del Spray, un balandro pesquero de once metros que él mismo reconstruyó tabla por tabla. Once años después zarpó hacia el sur y el océano no lo devolvió jamás.

LM
Lucía MamaníSociedad y derechos · · lectura 3 min
Joshua Slocum, el hombre que le dio la vuelta al mundo solo en un balandro podrío y desapareció sin dejar rastros

Eran las primeras horas de la tarde del 24 de abril de 1895 cuando un balandro de once metros se soltó del muelle en el puerto de Boston y empezó a abrirse camino por la bahía, sin escolta, sin protocolo y con un único tripulante a bordo. A esa misma hora, en las gradas del astillero, apenas quedaba un puñado de curiosos que miraban alejarse a un capitán sin trabajo en un mundo que ya apostaba al vapor, un hombre flaco, de manos duras, que se había cansado de esperar y decidió que era hora de probar lo que ningún navegante había probado antes: dar la vuelta al mundo completamente solo.

Aquel hombre se llamaba Joshua Slocum y el barco se llamaba Spray, un balandro pesquero que él había rescatado de un potrero en la costa de Massachusetts, podrido hasta las cuadernas, y al que durante trece meses le fue cambiando una tabla por otra, un herraje por otro, hasta dejarlo de pie y navegable. No teníaSponsor, no tenía bandera institucional ni partida presupuestaria oficial. Tenía el oficio de toda una vida, acumulada desde los dieciséis años, cuando se enroló como cocinero y grumete para escapar de la granja familiar en Nova Scotia, y la decisión, algo desquiciada pero perfectamente consciente, de salir igual.

Tres años, más de 46.000 millas y un reloj sin cristal

La travesía duró tres años y cubrió más de 46.000 millas náuticas. Slocum cruzó el Atlántico, se metió por el Estrecho de Magallanes para bordear el cabo de Hornos, atravesó el Pacífico y el índico y terminó entrando al puerto de Newport, en Rhode Island, el 27 de junio de 1898. Ningún navegante había completado ese recorrido solo antes que él, y el dato, aunque hoy figure en todos los manuales de historia de la navegación, en aquel momento parecía más una locura privada que un récord.

El viaje no fue una epopeya limpia. En el Estrecho de Magallanes, para disuadir a los fueguinos que intentaban abordar el Spray de noche, Slocum esparció tachuelas de alfombra sobre la cubierta. Los intrusos subieron descalzos, pisaron las puntas y huyeron. Cerca de las Azores, enfermo y delirante por alimentos en mal estado, creyó ver un piloto fantasma sentado al timón. Cuando se le pasó la fiebre, el Spray seguía navegando con rumbo firme, como si el barco y el mar hubieran decidido seguir solos hasta que él volviera a estar en condiciones.

Un libro célebre, una última salida y nada más

En 1900, Slocum publicó Sailing Alone Around the World, un libro que primero circuló como serie en revistas y después se editó como volumen, con un estilo seco, irónico, sin épica gratuita, que mezclaba cálculo náutico con humor de hombre cansado. El libro fue un éxito inmediato y le dio una fama que a él, claramente, no le cambió el carácter. En noviembre de 1909, a los 65 años, zarpó una vez más desde el puerto de Vineyard Haven, en Massachusetts, con intención de cruzar el Atlántico hacia el sur y seguir luego por aguas del Caribe. Nunca llegó. Nunca apareció su cuerpo. Nunca apareció el Spray. Lo último que se supo es que una noche, ya en mar abierto, encendió la luz de su cabina y desde entonces no se volvió a tener noticia suya.

“En mitad del océano, nadar solo sirve para alargar la agonía.”Joshua Slocum, en Sailing Alone Around the World
LM
Lucía MamaníSociedad y derechos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo