Matriarcado Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,00%Dólar MEP $1.542,00 +0,00%Riesgo país 509 pb +0,00%
VIE, 28 AGO 2026
Tecnología

Bill Gates dice lo que nadie quiere oír: la IA puede salvarnos o hundirnos, y todavía no hay plan

En una entrada de blog, el fundador de Microsoft advirtió que la transición a la inteligencia artificial será una de las más turbulentas de la historia. Advierte por pérdida de empleo, deepfakes y deterioro del pensamiento crítico, pero también marca el enorme potencial en salud y educación.

NS
Nicolás SartoriTecnología · 27 DE AGO DE 2026 · lectura 4 min
waftg

Abrimos el celular y la tecnología nos arruinó un rato más: ahora la cosa se pone seria. Bill Gates volvió a la carga con una advertencia que suena a parte meteorológico, pero en versión apocalíptica. Para el fundador de Microsoft, la inteligencia artificial (sí, la IA, esos programas que le hablan a tu celular como si fueran tu terapeuta) representa una bifurcación histórica: o se convierte en la herramienta más justa jamás creada o termina de profundizar las desigualdades que ya tenemos. Lo escribió en su blog personal, y lo cierto es que el diagnóstico no deja lugar para el entusiasmo fácil.

El problema de fondo: no hay plan

Gates lo dice con una frase que le bastaría como titular: "No existe ningún plan para facilitar la transición a la era de la IA". Traducido al castellano de café: estamos subidos a un tren sin conductor y todavía estamos discutiendo quién tiene que pagar el boleto. "El desafío es monumental. Incluso en las mejores circunstancias, la transición a esta nueva era será uno de los periodos más turbulentos de la historia de la humanidad", escribió el fundador de Microsoft, que cuando habla de turbulencias no lo dice como metáfora de regalo.

Los tres riesgos que Gates pone sobre la mesa

  • Empleo: muchos puestos van a desaparecer para no volver. Los más expuestos son los de nivel básico e intermedio, desde ventas hasta atención al cliente, pasando por ingeniería de software y asesoría jurídica. Gates insiste en que la velocidad del cambio no permite el ajuste gradual, o sea: lo que antes era reconversión laboral, ahora va a ser desempleo puro y duro.
  • Daños directos: fraude, desinformación, deepfakes (básicamente videos falsos tan bien hechos que parecen reales) y vigilancia masiva. "Son algunos de los perjuicios que muchas personas sentirán con mayor intensidad en su vida cotidiana", resumió Gates, que ya sabemos que cuando dice "vida cotidiana" habla de usted, de mí, del vecino y del verdulero.
  • Desarrollo humano: una encuesta citada por el propio Gates encontró que un mayor uso de herramientas de IA se asocia con menor capacidad de pensamiento crítico, con efecto más pronunciado en jóvenes. La preocupación es directa: que la facilidad de interactuar con un sistema inteligente termine reemplazando vínculos humanos que, justamente, son los que nos forman como personas.

El costado optimista: dónde la IA podría achicar la brecha

Acá viene lo que a veces se olvida cuando uno se deja llevar por el pánico. Gates reconoce que la misma tecnología puede servir para reducir desigualdades concretas. En salud, muchos hospitales chicos no tienen especialistas disponibles durante una emergencia, imagine un pueblo del interior donde el cardiólogo está a 200 kilómetros; la IA puede ocupar ese lugar. También menciona educación (acceso a conocimiento en zonas con pocos recursos), asistencia a personas con discapacidad y servicios públicos más eficientes. O sea: la herramienta es la misma, el resultado depende de cómo se gestione. Y acá, ojo, no invento nada: son las aplicaciones que el propio Gates enumera como contrapartida de los riesgos.

Lo que falta, según Gates

El fundador de Microsoft pide coordinación global. No lo dice como voluntarismo: lo dice como alguien que sabe que ninguna empresa sola puede cubrir los baches que deja una transición de este tamaño. Sin un plan conjunto, la probabilidad de que la IA termine de concentrar riqueza en pocas manos es, según su propia lectura, alta. Y acá me río un poco de mí mismo: hasta hace un año estaba discutiendo si la IA me iba a quitar el trabajo de redactor; ahora, gracias a Gates, descubro que el problema es bastante más grande que mi cuenta bancaria.

Consejo práctico para no quedar a la intemperie

No espere a que el plan llegue de arriba: empiece a usarlo usted mismo. Pruebe herramientas de IA en su trabajo, entienda qué hacen bien y qué hacen mal, y converse con sus hijos sobre lo que un sistema así puede y no puede reemplazar. Lo que no se automatiza de su oficio es justamente lo que vale la pena cultivar. Capacítese, manténgase curioso y no le delegue a un chatbot las decisiones importantes. Esa es, al menos por ahora, la única defensa que está a nuestro alcance.

NS
Nicolás SartoriTecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo